Fui posponiendo todas las cosas, pospuse mi vida entera entre las ramas del pasado, escondiéndome de palabras de amigos que me quieren ver bien, huyendo hacia delante, evitando ver lo que tenía dentro, tratando de luchar contra el destino, pero al final todo llega.
No pude rechazar la cita que tenía conmigo misma y baje hasta el fondo, como cuando una persona baja sin linterna al trastero. Y ahí estaba mi necesidad de demostrar que soy inocente y una victima más sin saber de qué, un banco vacío en un parque con hojas de otoño, hecho de ilusiones rotas, de miedo, de rencor con promesas incumplidas, expectativas hechas pedazos.
Odio esta sensación, sensación que provocan tus recuerdos. Solías abrazarme, me encantaba, me rodeabas con tus fuertes brazos, me sentía segura, ahora ya no tengo eso y tengo frío.
Decidí pararme, no quise correr, me senté a mirar que toda esa porquería formaba ahora parte de mí.
Así acabo todo. Así empezó la soledad.
lunes, 13 de octubre de 2014
viernes, 12 de septiembre de 2014
Salir al mundo y olvidar mi contrato a jornada completa con el pasado.
Cambie los sueños por deseos y rompí la vida en cien mil trozos por unos labios ajenos. Pero entonces entro el olvido, el olvido que cobra siempre caro al amor. Me atasco en cualquier calle, todos los finales eres tu. Quisiera envolver mi tiempo en papel de alegría, envolver cosas que ya no se pueden cambiar. Salir al mundo y olvidar mi contrato a jornada completa con el pasado. Fui capaz de saltar las tapias de la frustración, he subido a trenes sin destino, me se de memoria el camino que lleva a esa época en donde nos besábamos con dolor con la piel en el presente y la cabeza en el futuro. Te amaba pero quería salir corriendo. Incapaz de mirar a la cara las decepciones, volví a cubrirse de chorros de angustia. Así he pasado el tiempo, camino a la desilusión, nos dimos cuenta, sí, pero tarde.
lunes, 1 de septiembre de 2014
El mundo puso el pecado y nosotros la ocasión...
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viernes, 15 de agosto de 2014
Comerse al rehén que se llevo su vida.
Tienes que saber algo más antes de acostarte otra vez. ¿Te acuerdas de esa chica tímida a la que sacabas los colores y frenada sus sentimientos por miedo a hacerse daño? ¿Te acuerdas de ella de como te sonreía y te cogía de las manos? Bien, te hizo el amor antes de conocerte, y reconoce que has sido lo mejor que ha pasado por su vida y su mente. A veces me cuenta como te besaba el cuello con su boca de fresa o como te quitaba la mirada para darte la mano y llevarla al final de su espalda. Me habla de como estas en su memoria aunque es consciente de todo lo que hay. Me cuenta que te husmear como un perro guardián, deseando que se dé la vuelta al mundo para comerse por fin al rehén que se llevo su vida.

viernes, 25 de julio de 2014
La lucha entre el destino y los sentimientos
La primera vez que le vi me entro un escalofrío, a él le pasa lo mismo y nos reconocimos aunque nunca antes en la vida nos hubiéramos cruzado, nuestros ojos se encontraron y por mi cabeza pasó algo que no sabía como llamarlo, ese algo me dijo "atenta", lo ignore, no le di importancia, -como voy a tener algo con este-
Y con el paso del tiempo nos conocimos, reímos, disfrutaba de su compañía, raramente no era como los demás, con él estaba a gusto y nunca había experimentado este estado, esa intuición que rondaba en mi cabeza tenía razón. Honestamente nunca pensé que llegarías a ser tan importante para mi. La intuición ya deja de ser intuición y detrás de ella están los sentimientos, que crecen, pero se chocan con algo llamado destino. Luché contra el destino aferrándome a alguien que no estaba destinado a mi, me decía a mi misma que él no era para mi, él ya tenía su vida y estaba a kilómetros de mí pero para cuando quise detenerme a pensar ya era demasiado tarde. Y aunque el sabía que me iría, me quiso como si nunca me fuese. Yo le sonreí y le confesé que le quería, entonces me acaricio el pelo, me beso y me dijo -I don´t know what are you doing with me, Olga.- y aunque lo nuestro es imposible y una locura, era nuestra locura. Vivir conforme a los prejuicios de la sociedad es no saber vivir, la sociedad no sabe que el corazón no entiende de motivos ni razón. Yo por ti tropezaría las veces que hiciera falta con tal de que el destino nos juntase de nuevo. Sé que quererte es envenenarme lentamente por que al fin y al cabo la sociedad siempre gana. A pesar de todo nunca aprenderemos a decirnos adiós.
La distancia separa cuerpos no sentimientos.
Dicen que me dé tiempo, ya que todo lo cura; yo no se que creer porque desde que vine a España el tiempo se ha parado, los días son aburridos, lentos y largos, noto tu ausencia. El estado de continuar con la vida y sentirse por dentro vacía, ese estado que nombre recibe? Soledad? Si estoy rodeada de amigos y familia que me quieren.
Si, ya sé que sabía que estaba jugando con fuego que lo nuestro se congelaría un 14 de Junio, pero como vas a congelar unos sentimientos que cada día se abrían paso a paso y nos hicieron olvidar que vivimos a 1572 kilómetros cada uno. Además un aeropuerto, no es un cortafuegos, ni enfría sentimientos, es todo lo contrario, esta cargado de despedidas apresuradas y no hay lugar más grande para que un corazón se sienta perdido, ahí se dan besos más reales que los de las bodas y se lloran lágrimas de impotencia. Cuando vuelves a tu lugar de origen descubres que la distancia separa cuerpos pero no sentimientos, que las separaciones te enseñan lo que no quieres saber del amor y que soy incapaz de borrar su rostro al final del aeropuerto despidiéndome con un beso y escuchando como se rompía mi corazón, te llevo conmigo... no cerca pero sí muy dentro. Me duele no poder tocarte, me asfixia eso de no poder salir, coger el coche y presentarme estés donde estés. Quiero aprender a olvidar sin olvidar esos días, dime donde no estás, en que lugar no puedo ser tu ausencia, donde puedo vivir sin recordarte y donde recordar sin que me duela.
Si, ya sé que sabía que estaba jugando con fuego que lo nuestro se congelaría un 14 de Junio, pero como vas a congelar unos sentimientos que cada día se abrían paso a paso y nos hicieron olvidar que vivimos a 1572 kilómetros cada uno. Además un aeropuerto, no es un cortafuegos, ni enfría sentimientos, es todo lo contrario, esta cargado de despedidas apresuradas y no hay lugar más grande para que un corazón se sienta perdido, ahí se dan besos más reales que los de las bodas y se lloran lágrimas de impotencia. Cuando vuelves a tu lugar de origen descubres que la distancia separa cuerpos pero no sentimientos, que las separaciones te enseñan lo que no quieres saber del amor y que soy incapaz de borrar su rostro al final del aeropuerto despidiéndome con un beso y escuchando como se rompía mi corazón, te llevo conmigo... no cerca pero sí muy dentro. Me duele no poder tocarte, me asfixia eso de no poder salir, coger el coche y presentarme estés donde estés. Quiero aprender a olvidar sin olvidar esos días, dime donde no estás, en que lugar no puedo ser tu ausencia, donde puedo vivir sin recordarte y donde recordar sin que me duela.
lunes, 26 de mayo de 2014
En la fría calle Gineste
Caer a la realidad, pensar en las cosas, la verdad de la vida y descifrar que hay cosas que no pueden ser. Blanco es blanco y no negro, frío no es calor, los polos opuestos se atraen, pero en medio llevan distancia, historias, vida y otras personas. Los suspiros son aire que se los lleva el viento, las lágrimas son agua y van al mar.
Pero dime: los recuerdos que tendremos, esto, el ahora, el amor cuando se debe olvidar ¿Dónde le guardo? ¿Sabes a donde va?
...
Se quedará en la fría calle Gineste, donde por primera vez nos dijimos Bonjour.
Pero dime: los recuerdos que tendremos, esto, el ahora, el amor cuando se debe olvidar ¿Dónde le guardo? ¿Sabes a donde va?
...
Se quedará en la fría calle Gineste, donde por primera vez nos dijimos Bonjour.
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