jueves, 17 de octubre de 2013

Enamorada de las miradas que dicen mucho de la persona.

A diario nos encontramos con miradas de todo tipo distraídas  serias, atentas, alegres, desinteresadas, curiosas y las hay que te intimidan, odio estás últimas. Pero las miradas tristes, son de esas que no puedes dejar de ver aunque duelan. Van acompañadas de rostros cansados, solitarios y sin brillo en los ojos. Son difíciles de ver muy pocos las encontramos. Si tienes la suerte o desgracia de toparte con una, pues no siempre es fácil de encontrar y además no surgen de la noche a la mañana, es decir para poder percibir la profundidad de esa mirada tienes que ver al menos a esa persona tres veces, ya que la primera vez que la veas no te suele decir mucho por no decir nada, pero una vez que esa mirada triste se cruce con la tuya te atrapará e incluso en mi caso te enamorará saber que su mirada te está transmitiendo mucho más que sus palabras.

Una de esas mirada, la que vi en sus ojos, son de esas que no se olvidan. Parecía que su alma le había abandonado, era una mirada fría, vacía y sin expresión, una mirada a la que irrefrenablemente te gustaría ayudarla a recuperar su brillo. Tenia algo que no supe descifrar y aunque ahora es un caso cerrado, sus pruebas rondan de vez en cuando por mi cabeza, pues su mirada fue la que extrañamente llamo mi atención.

sábado, 12 de octubre de 2013

Los fantasmas del ayer nos han abandonado

He intentado huir de mi misma viajando, recorriendo estaciones de trenes y transitando rutas abandonadas, arrastrando pensamientos sobre las oxidadas vías. ¿Cuanto tiempo ha pasado? El tiempo no existe, no hay día ni tampoco noche, ni principio ni fin. No queda calor revolucionario, ni siquiera fríos fantasmas, nos abandonaron los recuerdos y los demonios del ayer. Aquí no hay nada, solo el silencio abrumador del pueblo hundido.


domingo, 6 de octubre de 2013

El mismo huir que a ella le salva a ellos les mata

Dolor es que se rompa el hilo que une a tu familia.
Por esto, pasa la chica de aparente sonrisa. En su casa lo único que ve es como discuten, ella se abraza las rodillas, esconde su cabeza y llora silenciosamente. Quiere abandonar ese espantoso lugar al que llaman "casa". Se repite lo mismo todos los días y no puede soportarlo, tiene miedo pero la vida le ha enseñado a ser fuerte y saber ocultar sus penas, pues sabe que son suyas y de nadie más, la vida es así, sola en esa mierda de oscuridad. Cree que la música le salva, cierra sus cansados ojos color ámbar, sube el volumen al máximo...pero dentro de ella continúan los mil y un gritos. Sueña con que todo termine.
Un día, los insultos abstractos van más allá, no da a más y de impotencia se larga a llorar a su oscuro rincón de guardalágrimas porque no sabe que pasará con su "familia", les mira, recuerda los buenos tiempos pasados. No quiere pedir ayuda, pues sabe que nadie puede ayudarla, son cosas de familia. nada va a calmar esas discusiones interminables que la van comiendo por dentro.

Familia que se va destruyendo a su manera también es familia. El mismo huir que a ella le salva a ellos les mata.