viernes, 25 de julio de 2014

La lucha entre el destino y los sentimientos



La primera vez que le vi me entro un escalofrío, a él le pasa lo mismo y nos reconocimos aunque nunca antes en la vida nos hubiéramos cruzado, nuestros ojos se encontraron y por mi cabeza pasó algo que no sabía como llamarlo, ese algo me dijo "atenta", lo ignore, no le di importancia, -como voy a tener algo con este-
Y con el paso del tiempo nos conocimos, reímos, disfrutaba de su compañía, raramente no era como los demás, con él estaba a gusto y nunca había experimentado este estado, esa intuición que rondaba en mi cabeza tenía razón. Honestamente nunca pensé que llegarías a ser tan importante para mi. La intuición ya deja de ser intuición y detrás de ella están los sentimientos, que crecen, pero se chocan con algo llamado destino. Luché contra el destino aferrándome a alguien que no estaba destinado a mi, me decía a mi misma que él no era para mi, él ya tenía su vida y estaba a kilómetros de mí pero para cuando quise detenerme a pensar ya era demasiado tarde. Y aunque el sabía que me iría, me quiso como si nunca me fuese. Yo le sonreí y le confesé que le quería, entonces me acaricio el pelo, me beso y me dijo -I don´t know what are you doing with me, Olga.- y aunque lo nuestro es imposible y una locura, era nuestra locura. Vivir conforme a los prejuicios de la sociedad es no saber vivir, la sociedad no sabe que el corazón no entiende de motivos ni razón. Yo por ti tropezaría las veces que hiciera falta con tal de que el destino nos juntase de nuevo. Sé que quererte es envenenarme lentamente por que al fin y al cabo la sociedad siempre gana. A pesar de todo nunca aprenderemos a decirnos adiós.


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