El corazón es el lugar de la batalla, ahí las buenas y las malas intenciones se enfrentan, todo esta permitido. Hay que ser consciente de esto, sino, terminaremos por rendirnos sin ni siquiera haber combatido. Dejando pasar a la oscuridad, que es el gran enemigo en estos tiempos. La oscuridad le quita alegría a la vida, nos roba la luz que nos rodea y nos lleva a la sombra.
La belleza y la armonía existen si somos capaces de percibirlas y disfrutar de ellas. De no ser así son solo deslumbramiento y nos empujan a desviarnos de nuestras intenciones, a mezclar blanco con negro, todo en una masa gris.
Debemos fijarnos en esas personas que no miran el pasado y si lo hacen es para aprender a no cometer los mismos errores en un futuro y que viven el presente día a día, esas personas viven el doble.

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